El maletín de cerrajería es el conjunto de herramientas que un cerrajero lleva encima en cada salida, ordenadas para tener a mano lo que haga falta sin volver al taller. No es un modelo fijo: cada profesional lo arma según su trabajo.
Suele incluir herramientas de apertura no destructiva, extractores para llaves partidas, un endoscopio, instrumentos de medida como el calibre, destornilladores y llaves de todo tipo, limas y punzones, un taladro con brocas de cerrajería y lubricantes adecuados para cerraduras. En la furgoneta suelen ir además bombines de las medidas más comunes, para cambiar en el momento el que haya que sustituir.
Lo que no se ve en el maletín cuenta tanto como lo que hay dentro: experiencia para elegir la vía menos dañina y el criterio de comprobar antes que quien pide abrir tiene derecho a entrar. Así trabajamos en apertura de puertas.