Una persiana de ballesta, también llamada cierre de tijera, es un cierre metálico plegable formado por barras verticales unidas entre sí por pletinas cruzadas en forma de tijera. Al abrirlo no sube: se recoge hacia un lado plegándose como un acordeón y se desliza por una guía en el suelo, arriba o en los dos sitios.
Se ve en comercios antiguos, portales, escaparates y accesos de garaje, porque protege sin tapar del todo: se ve a través de él. Suele cerrarse con una cerradura lateral o con un candado.
Lo que más falla es el deslizamiento. Si la guía del suelo se llena de arena o suciedad, el cierre se atasca, acaba torciéndose alguna pletina y cuesta cerrarlo del todo. Mantener la guía limpia ayuda mucho. Si se ha doblado o no cierra, mándanos una foto: lo vemos en reparación de cierres metálicos.