Una persiana de ballesta, también llamada cierre de tijera, es un cierre metálico plegable formado por barras verticales unidas por pletinas cruzadas. No sube como un cierre enrollable: al abrirla se pliega hacia un lado como un acordeón y corre por una guía en el suelo, arriba o en los dos sitios.
Se ve en muchos comercios antiguos, portales y escaparates de Torrevieja y de la Vega Baja, porque protege sin tapar el interior. Aguanta muchos años, pero tiene sus puntos débiles:
- La guía del suelo se llena de arena o suciedad y el cierre se atasca o va a tirones.
- Las ruedas o patines que corren por la guía se gastan o se oxidan con el salitre.
- Si se fuerza cuando está trabado, alguna pletina se tuerce y ya no pliega ni cierra del todo.
- La cerradura lateral o el candado deja de encajar porque el cierre ha cedido.
Muchas veces no hay que cambiar el cierre: con limpiar la guía, cambiar las ruedas, enderezar las pletinas y ajustar la cerradura vuelve a ir bien. Lo vemos en reparación de cierres metálicos.