Como norma, una revisión al año es suficiente para un cierre manual con uso normal. Si el local está en primera línea o pasa meses cerrado fuera de temporada, conviene hacerla también antes de reabrir.
En una revisión se mira:
- El estado y la limpieza de las guías.
- La tensión del muelle del eje, para que el cierre suba equilibrado.
- Las lamas, por si hay alguna doblada o a punto de salirse.
- La cerradura y el bombín, que el salitre agarrota.
No hace falta esperar a la fecha si notas avisos: un ruido nuevo, que pesa más que antes, que baja torcido o que la llave cuesta. Cuanto antes se corrige, más sencillo es.
Si tienes varios locales, podemos organizar las revisiones de todos. Tienes más información en reparación de cierres metálicos.