La guía es el perfil lateral, normalmente en forma de U, por el que se deslizan los extremos de las lamas de una persiana o de un cierre metálico al subir y bajar. Hay una a cada lado del hueco, fijada a la pared o al marco de la ventana.
Su trabajo es mantener las lamas en su sitio. Cuando una guía se dobla por un golpe, se afloja o se llena de suciedad, las lamas rozan, la persiana va a tirones o se sale por un lado y baja torcida.
En la costa, la arena y el salitre se acumulan dentro y son la causa de muchos atascos. Limpiarla de vez en cuando y no usar aceites espesos, que atrapan la arena, alarga mucho la vida del cierre. Si la guía está deformada o una lama se ha salido, lo tienes en reparación de cierres metálicos.