Un muelle de torsión es un resorte en espiral montado en el eje de un cierre metálico enrollable o de una puerta seccional, que se carga al bajar la puerta y devuelve esa fuerza al subirla. Gracias a él, un cierre que pesa mucho se puede levantar a mano con poco esfuerzo.
Con los años y el uso, el muelle pierde fuerza. Se nota en que el cierre cuesta cada vez más de subir, no se queda arriba o cae de golpe al bajarlo. Si se rompe, el cierre se queda casi imposible de mover.
El consejo más importante: no intentes tensarlo ni desmontarlo por tu cuenta. Un muelle de torsión cargado guarda mucha energía y puede hacer daño serio al soltarse. En cierres manuales de local revisamos los muelles del eje, como explicamos en reparación de cierres metálicos. Los de las puertas seccionales de garaje son trabajo de un técnico de garajes.