Un punzón es una barra corta de acero templado acabada en punta, que se golpea con un martillo o se empuja con la mano. Es de las herramientas más sencillas del maletín y de las que más se usan.
Antes de taladrar una chapa o una pieza metálica, el punzón marca el punto exacto para que la broca no resbale. Los que tienen la punta plana, llamados botadores, sirven para sacar pasadores y ejes de pernios, bisagras y manillas sin dañarlos, y para empujar piezas pequeñas al desmontar un mecanismo.
Cuando hay que ajustar una puerta que se ha descolgado, o desmontar un herraje viejo que el salitre ha agarrotado, el punzón es lo que permite sacar el eje sin forzar la hoja. Si tu puerta roza o no cierra bien, mira reparación y ajuste de puertas.