Un taladro percutor es un taladro que, además de hacer girar la broca, le da pequeños golpes muy rápidos hacia delante. Esa percusión le permite perforar ladrillo, piedra u hormigón, donde un taladro normal apenas avanza.
El cerrajero lo usa sobre todo en la obra: para anclar el premarco de una puerta, fijar una reja, montar un cerrojo con cerradero en la pared o colocar un tope. Con la percusión apagada sirve también para metal y madera, por ejemplo al montar cerraduras de sobreponer o escudos.
Sobre una chapa o un bombín nunca se usa con percusión: la broca salta, se rompe o hace un agujero torcido. Para metal se trabaja solo con giro y con una broca de cerrajería. Si te interesa reforzar una puerta con anclajes a obra, mira refuerzo de puertas.