La tarjeta de propiedad es la tarjeta que acompaña a muchos bombines de seguridad y que acredita que eres el dueño de ese sistema de llaves. Lleva un código que identifica tu bombín.
Para pedir llaves nuevas al fabricante o a un punto autorizado hay que presentarla. Sin ella, nadie debería poder sacar una llave de tu puerta, aunque haya tenido la tuya en la mano.
Tres consejos sencillos: guárdala en casa, lejos del llavero; no la des junto con las llaves a quien cuida tu vivienda; y hazle una foto por si la pierdes. Si alquilas o vendes la vivienda, la tarjeta debería cambiar de manos con ella. Es una de las razones de peso para montar bombines de seguridad.