El cifrado de una llave es la serie de números que indica la profundidad de cada uno de sus cortes, posición por posición. Es como su ficha técnica: con esos números queda descrita de forma exacta.
Cada fabricante usa su propia escala de profundidades. Un cifrado del tipo «3 5 2 6 4» significa que el primer corte tiene la profundidad 3, el segundo la 5, y así hasta el último.
Sirve para fabricar bombines y llaves que encajen entre sí, para montar sistemas amaestrados y para reponer llaves de forma ordenada. Al ser un dato que describe tu llave, conviene tratarlo con cuidado: no lo compartas ni lo dejes en papeles junto a las llaves. Si tu bombín ya es viejo, puedes revisarlo al cambiar el bombín.