Sí, casi siempre se puede, aunque la cerradura sea de gorja o de un modelo que ya no se fabrica. No hace falta cambiar la puerta.
Hay tres caminos habituales:
- Poner una cerradura nueva que encaje en el mismo hueco, si existe un recambio con esas medidas.
- Convertir la cerradura de gorja a bombín, que suele ser lo más práctico si la llave es de las grandes de paletones.
- Cambiar solo el bombín, si la cerradura de dentro está en buen estado.
Para saber cuál toca, lo más rápido es que nos mandes por WhatsApp una foto del canto de la puerta con la cerradura a la vista y otra de la llave. Con eso identificamos el modelo y te damos un presupuesto cerrado. Lo explicamos en cambio de cerraduras.
En blindadas antiguas conviene revisar también las bisagras y el marco: de poco sirve una cerradura nueva si la puerta cede por otro lado.