Un cierrapuertas es un mecanismo, normalmente un brazo con un cuerpo hidráulico, que cierra la puerta sola después de abrirla y la frena para que no dé un portazo.
Donde más sentido tiene:
- Portales y puertas de zonas comunes, para que no se queden abiertas.
- Puertas de piscina y de cuartos de contadores en urbanizaciones.
- Locales y oficinas con mucho paso de gente.
- Puertas que dan al exterior y se golpean con el viento.
Antes de elegirlo hay que mirar el peso y el ancho de la hoja, hacia qué lado abre y si la puerta necesita quedarse abierta en algún momento. Un cierrapuertas pequeño en una puerta pesada no llega a cerrarla, y uno demasiado fuerte cuesta abrirlo.
Otro detalle: si la puerta ya roza o está descolgada, primero hay que ajustarla. Puedes ver cómo lo montamos en instalación de cierrapuertas.