No siempre. Si la puerta se abrió sin daños y tus llaves siguen en casa, el bombín funciona igual que antes y no hay por qué cambiarlo.
Sí conviene cambiarlo en estos casos:
- Si para abrir hubo que romperlo. Entonces se pone uno nuevo en el momento.
- Si has perdido las llaves y no sabes dónde, sobre todo si iban con algo que diga tu dirección.
- Si te las han robado, por ejemplo con el bolso o la cartera.
- Si el bombín ya iba mal antes: costaba girar la llave o se quedaba enganchada.
Aprovechar para poner un bombín de seguridad es buena idea, pero no es obligatorio. Te contamos las opciones y decides tú. Lo tienes todo en cambio de bombines.