Lo que necesitamos es comprobar que tienes derecho a entrar en esa vivienda. Lo hacemos siempre, antes de abrir cualquier puerta, y cómo acreditarlo te lo explicamos cuando nos llamas, porque depende de cada caso.
No es desconfianza hacia ti. Es lo que protege tu casa el día que quien llama a un cerrajero no eres tú. Igual que no querrías que abrieran tu puerta a cualquiera, nosotros tampoco lo hacemos.
Si los papeles están dentro de la casa, no te agobies: es muy habitual. Cuéntanoslo al avisar y te decimos cómo lo resolvemos.
Somos gente de aquí, de toda la vida, y trabajamos así siempre. Puedes ver cómo es una apertura en apertura de puertas.