Un burlete es una tira de goma, espuma o cepillo que se coloca en el marco o en la hoja para cerrar las juntas cuando la puerta está cerrada. Impide que pasen el aire, el ruido, el polvo y el agua.
Las puertas blindadas suelen llevar burlete en todo el marco y otro en la parte baja de la hoja, a veces de los que bajan solos al cerrar la puerta. En la costa, el de abajo es el que más trabaja, porque es por donde se cuela la arena con el viento.
Cuando se cuartea, se aplasta o se despega, deja de sellar y la puerta empieza a silbar o a dejar pasar luz. Un burlete demasiado grueso también da problemas: obliga a empujar para cerrar y fuerza la cerradura. Lo revisamos al mejorar puertas blindadas.