Una cancela es una puerta de reja que da paso a un jardín, un patio, un pasillo o un portal, o que se coloca por delante de la puerta principal como protección añadida.
Puede ser de una o dos hojas, de barrotes o con chapa en la parte baja. Suele llevar una cerradura de superficie o embutida en el bastidor, y en las de dos hojas un cerrojo que fija la hoja que no se usa.
Las cancelas viven a la intemperie, y eso se nota en la cerradura: se agarrota, la llave cuesta de girar o el pestillo deja de encajar porque la hoja ha bajado. En la costa conviene lubricarla con un producto adecuado y comprobar las bisagras.
Si quieres abrir la cancela y la casa con la misma llave, se puede igualar el bombín. Para cerraduras y ajustes de cancelas, mira rejas de seguridad.