La decodificación es averiguar la combinación de una cerradura o de una llave, es decir, la profundidad de cada corte o la altura de cada pin, para poder abrirla o reproducir la llave sin tener el original. Puede hacerse leyendo la llave a simple vista o en una foto, o con herramientas que leen el interior de ciertas cerraduras.
Tiene dos caras. Para un cerrajero es una herramienta de trabajo: permite abrir o rehacer una cerradura sin destruirla. Para el propietario es un riesgo poco conocido: una foto clara de tu llave puede bastar para reproducirla.
Consejos prácticos:
- No publiques fotos de tus llaves ni las dejes a la vista en la mesa de un bar.
- No lleves en el llavero una etiqueta con tu dirección.
- Elige bombines con llave de perfil protegido y tarjeta de propiedad.
Si crees que alguien ha podido ver o fotografiar tu llave, lo más seguro es cambiar el cilindro. Mira los bombines de seguridad.