El peine es una herramienta con varias púas en fila que se introduce en el bombín para empujar a la vez todos los pines hacia arriba, más allá de la línea de corte, de modo que el rotor queda libre. Recibe su nombre por la forma, parecida a un peine.
Es un ataque que aprovecha un defecto de diseño: bombines con cámaras de pines que dejan espacio de sobra encima. En cilindros antiguos o muy baratos puede funcionar sin dejar apenas marcas.
Los bombines de calidad lo evitan con cámaras de pines ajustadas, que no dejan sitio para que los pines suban enteros, y con perfiles de llave que no dejan entrar herramientas anchas.
Por fuera no sabrás si tu bombín es vulnerable; la ficha del fabricante y la calidad general del cilindro te dan la pista. Si tienes uno antiguo sin papeles, merece la pena cambiarlo por uno de los bombines de seguridad.