Un endoscopio de cerrajería es una cámara diminuta, con luz, en la punta de un cable fino que se mete por un hueco y muestra la imagen en una pantalla o en el móvil. Permite ver lo que pasa dentro de la puerta o de la cerradura sin desmontarla.
Al cerrajero le sirve para ver dónde está y cómo ha quedado un trozo de llave partida, comprobar si un pestillo se ha quedado salido o atascado, o revisar un mecanismo antes de decidir cómo actuar. Cuanto mejor se ve, menos hay que romper.
Es una herramienta de diagnóstico más que de apertura: ayuda a elegir la vía menos dañina y a explicarte con claridad qué le pasa a tu puerta antes de darte el presupuesto. Cómo lo aplicamos lo tienes en apertura de puertas.