La extracción de bombín es un ataque que consiste en arrancar el cilindro de la puerta a la fuerza para después accionar el mecanismo de la cerradura por el hueco que queda. Es un método destructivo y deja huella: el bombín roto o desaparecido y el escudo marcado.
Funciona con bombines sin refuerzo y, sobre todo, cuando sobresalen del escudo o la placa, porque dan agarre.
La prevención combina tres piezas: un bombín antiextracción, con barras de acero interiores; que ese bombín esté a la medida, sin asomar; y un escudo de seguridad que proteja el cilindro.
Si encuentras tu bombín arrancado, no toques nada y avisa a la Policía antes de reparar, para que quede constancia. Luego necesitarás un cambio urgente y, si el seguro lo pide, un informe de cerradura forzada. Para prevenir, mira los bombines de seguridad.