El tope de persiana es la pieza colocada en la lama final que choca con la boca del cajón al subir e impide que la persiana se meta del todo dentro. Suelen ir dos, uno a cada lado.
Pueden ser de plástico, de goma o de metal, atornillados o encajados en la lama. Con el sol y el uso, los de plástico se parten.
Si un tope falta o se rompe, al subir la persiana con fuerza la lama final puede colarse en el cajón y quedarse dentro, y ya no hay cinta ni lama por la que tirar. Para sacarla hay que abrir el registro. Si te ha pasado, mira la reparación de persianas. Y si quieres que esa lama sea además resistente, tienes el blindaje de persianas.