Conviene cambiarlo siempre que no tengas claro quién puede tener una llave de tu casa, y también cuando el bombín ya no funciona bien o no protege lo suficiente.
Los casos más habituales:
- Has perdido las llaves o te las han robado.
- Acabas de comprar o alquilar la vivienda y no sabes cuántas copias hay.
- Ha cambiado el inquilino o se ha ido alguien que tenía llave.
- Ha habido un intento de robo y el bombín tiene marcas.
- La llave entra dura, gira mal o se engancha.
- El bombín es sencillo, sobresale de la puerta y no tiene ninguna protección.
Cambiar un bombín no obliga a cambiar la cerradura, así que es una mejora sencilla. Lo tienes explicado en cambio de bombines.