Poco. La cerradura de gorja es la antigua, la de llave larga con dientes en la punta, y es de las más fáciles de abrir sin su llave.
Por dentro tiene pocas piezas que hagan de seguro, y por fuera deja un agujero grande en la puerta. Además, no se puede mejorar cambiando solo una pieza, como pasa con el bombín.
Todavía está en muchas viviendas, sobre todo en puertas blindadas antiguas, en casas de pueblo y en viviendas que no se han reformado en muchos años.
Lo recomendable es pasarla a bombín europeo. Según la puerta, se adapta la cerradura o se cambia entera, y luego eliges el bombín que quieras: antibumping, antirrotura o de alta seguridad. Lo tienes en conversión de gorja a bombín.