La cerradura de gorja es la de toda la vida: una llave grande, con un paletón plano y unos dientes recortados, que mueve por dentro unas chapitas llamadas gorjas. Durante décadas fue lo normal en puertas de calle, de patio y de corral. Hoy sigue montada en muchas casas antiguas del centro de Torrevieja, en casas de campo de la Vega Baja y en puertas secundarias que nadie se ha acordado de renovar.
Si todavía abres tu casa con una de esas llaves, este servicio es para ti: quitamos la cerradura de gorja y en su lugar montamos una cerradura que funciona con un bombín europeo.
Por qué conviene dejar la gorja
Una cerradura de gorja sencilla tiene pocas combinaciones posibles. Eso quiere decir que muchas llaves distintas se parecen tanto que llegan a abrir cerraduras que no son la suya, y que con herramientas muy básicas se puede manipular desde fuera sin dejar casi rastro. Además, el ojo de la cerradura es grande y deja ver el mecanismo.
Hay otros inconvenientes más del día a día:
- Las piezas de repuesto para modelos antiguos son difíciles de encontrar, y cuando algo se rompe por dentro muchas veces no tiene arreglo.
- La llave es pesada, se dobla con facilidad y se desgasta, y cuando se desgasta empieza a fallar.
- Si pierdes una llave, la única forma de quedarte tranquilo es cambiar la cerradura entera, porque no hay un bombín que sustituir.
Con un bombín europeo todo eso cambia. El día que pierdas una llave o cambie el inquilino, basta con cambiar el bombín sin tocar la cerradura. Y si quieres más protección, puedes poner un bombín antibumping o antiganzúa y un escudo que lo cubra.
Cómo saber si tu cerradura es de gorja
No hace falta ser cerrajero para reconocerla. Fíjate en estas pistas:
- La llave es larga, con una caña redonda y un paletón plano en la punta.
- El agujero de la cerradura tiene la forma clásica de ojo de cerradura, con una parte redonda arriba y una ranura abajo.
- Desde dentro, la cerradura suele ser una caja metálica atornillada a la cara de la puerta, o bien va metida dentro de la madera con un frontal en el canto.
Si dudas, mándanos una foto de la llave junto a una regla o una moneda y otra del canto de la puerta. Con eso salimos de dudas.
Las dos formas de hacer el cambio
Cerradura de sobreponer con bombín
Cuando la cerradura vieja va atornillada por la cara interior de la puerta, lo más práctico suele ser montar en su sitio una cerradura de sobreponer de bombín europeo. Se aprovecha buena parte del trabajo que ya tiene la puerta y el resultado es robusto. En puertas de madera maciza antiguas es una solución muy agradecida.
Cerradura embutida con bombín
Si la cerradura de gorja va metida dentro de la hoja, se retira y se monta una cerradura embutida de bombín. A veces el hueco de la antigua sirve casi tal cual y otras hay que ajustarlo. Lo que nunca hacemos es vaciar la madera más de la cuenta: una hoja debilitada por dentro pierde lo que gana la cerradura nueva.
En algunos casos el ojo de la llave antigua queda a la vista en la cara exterior. Lo cubrimos con un escudo o una placa para que no quede un agujero por el que meter herramientas.
Qué revisamos antes de proponerte una cerradura
No todas las puertas antiguas admiten lo mismo. Antes de darte el presupuesto miramos:
- El grosor y el estado de la hoja. Una puerta carcomida o con la madera abierta necesita otra solución, y te lo decimos.
- El marco. Si el cerradero no agarra en buena madera o en obra, la cerradura nueva no sirve de mucho. Lo reforzamos si hace falta.
- El lado de apertura y la mano de la puerta, para que la cerradura nueva encaje sin forzar.
- El uso de la puerta. No es lo mismo la puerta principal que la del patio trasero o la de un almacén.
Particularidades de la zona
En las casas cerca del mar, el salitre se come las cerraduras viejas por dentro. Muchas cerraduras de gorja que nos encontramos tienen las gorjas pegadas por el óxido y la llave entra a empujones. Si es tu caso, no le eches aceite de cocina ni grasa espesa: atrapa la arena y lo empeora. Lo sensato es cambiarla antes de que se quede bloqueada con la puerta cerrada.
También vemos muchas casas heredadas o compradas en la Vega Baja que mantienen la cerradura original en la puerta del corral o de la cochera. Son puertas que se usan poco y que justo por eso se descuidan. Si tienes varias puertas, podemos montar bombines que abran todos con la misma llave mediante la igualación de bombines.
Lo que conviene saber antes de empezar
El cambio se hace con la puerta montada y sin obra. Te explicamos qué cerradura proponemos y por qué, y el presupuesto es cerrado antes de empezar. Si al desmontar la cerradura vieja aparece algo que cambia el trabajo, por ejemplo madera podrida detrás, paramos, te lo enseñamos y no seguimos sin que estés conforme.
Si además quieres subir el nivel de seguridad desde el primer día, pregúntanos por los bombines de seguridad: se montan en la misma visita y la cerradura nueva queda protegida desde el principio.
