Casi siempre es una de tres cosas: el cierrapuertas está mal regulado o gastado, una bisagra ha cedido o el resbalón ya no entra bien en el cerradero.
Pistas para saber cuál es:
- Si la puerta llega despacio y se queda a un dedo de cerrar, suele ser el cierrapuertas.
- Si roza abajo o en el marco antes de cerrar, la hoja ha caído por las bisagras.
- Si llega bien pero rebota, el resbalón o el cerradero están desalineados.
Mientras se arregla, pide a los vecinos que comprueben que cierra al salir. Un portal abierto de noche es una invitación.
Ajustar el portal suele resolverlo sin cambiar nada caro. Si el fallo está en el abrepuertas eléctrico o en el portero automático, eso no lo tocamos y te lo decimos. Más información en reparación y ajuste de puertas.