Guardamos lo necesario para atenderte, cobrar, hacer la factura y dejar constancia de que se comprobó el derecho a entrar. Nada más.
En la práctica son los datos que tú nos das: tu nombre, tu número, la dirección del trabajo, lo que se hizo y las fotos que nos mandes. La comprobación del derecho a entrar es precisamente una de las razones por las que tratamos esos datos.
Algunas cosas que conviene que sepas:
- No los cedemos a nadie, salvo obligación legal, por ejemplo con Hacienda o un juzgado.
- Los guardamos el tiempo que marcan las obligaciones fiscales y contables.
- Los mensajes que no acaban en un trabajo se borran cuando ya no hacen falta.
- Puedes pedir acceso, rectificación o supresión de tus datos.
El detalle completo lo tienes en la política de privacidad.