Sí, y muchas veces es lo mejor. Esperamos a que la policía haya revisado la puerta y, cuando lo permiten, la arreglamos o la dejamos cerrada.
Es habitual en robos e intentos de robo de noche: la policía hace su trabajo y tú no quieres quedarte con la puerta abierta. Coordinarlo bien evita que se pierdan pruebas.
Lo que conviene hacer:
- Avisa a la policía primero y luego a nosotros.
- Dinos que hay policía en la casa, para saberlo al llegar.
- No toques la cerradura hasta que los agentes la hayan visto.
- Pide a los agentes los datos para la denuncia.
La presencia de la policía no sustituye la comprobación de que tienes derecho a entrar: lo vemos igual que siempre, y te explicamos cómo al llamar. Atendemos las 24 horas. Más información en urgencias.