Lo más seguro es tener un bombín de llave protegida, cuyas copias solo se pueden hacer presentando la tarjeta de propiedad, y llevar la cuenta de quién tiene cada llave.
Además:
- Entrega las llaves sin llavero con la dirección ni el nombre de la urbanización.
- Si es una empresa de gestión, pregunta cómo guardan las llaves y quién accede a ellas.
- No dejes la llave escondida en la maceta, en el contador o bajo el felpudo. Es lo primero que se mira.
- Cuando cambies de vecino o de empresa, recodifica o cambia el bombín.
Si varias personas tienen que entrar, por ejemplo limpieza, mantenimiento de piscina y un familiar, un amaestramiento permite que cada una abra solo lo que necesita.
Te explicamos los modelos con llave protegida en bombines de seguridad.