Mucha gente llama acorazada a cualquier puerta de seguridad, pero no son lo mismo. Saber qué puerta tienes nos ayuda a preparar la apertura y te ayuda a ti a entender por qué este trabajo es distinto al de una puerta normal.
Acorazada o blindada: la diferencia
Una puerta blindada es, en esencia, una puerta de madera con una o varias chapas de acero en su interior y una cerradura de seguridad. Es la más común en los pisos de Torrevieja.
Una puerta acorazada tiene una estructura de acero completa: la hoja es un armazón metálico, el marco también es de acero y va anclado a la obra, y el cierre lo forman varios bulones que entran en el marco por más de un lado. Muchas llevan además protección en la zona de bisagras. Por fuera pueden estar forradas de madera y parecer una puerta normal, pero pesan mucho más y se nota al empujarlas.
Si tu puerta es blindada, tienes la información específica en apertura de puertas blindadas.
Por qué cuesta más abrirla
En una puerta acorazada no hay atajos. No hay holgura entre hoja y marco por donde trabajar, los bulones no se pueden empujar y el bombín suele ser de alta seguridad, con protección frente a manipulación y frente a taladro.
Eso significa que la apertura depende casi por completo del cilindro y de la cerradura. Hay que identificar exactamente qué mecanismo es y elegir la técnica adecuada para ese modelo. Por eso te pedimos fotos antes de ir: llegamos con la herramienta que necesita tu puerta y no con la de siempre.
Cómo enfocamos la apertura
Primero, la vía que no daña
Siempre intentamos primero abrir actuando sobre el cilindro sin romper nada. En muchos casos se consigue. Cuando la puerta solo está cerrada con el resbalón o con una vuelta, las opciones son mayores.
Si el cilindro no cede
Hay cilindros de alta seguridad diseñados precisamente para que no se puedan abrir sin su llave. Si es el caso, la apertura pasa por actuar sobre el cilindro de forma controlada para liberar la leva. El cilindro queda inservible, pero la puerta y la cerradura se salvan y solo hay que montar un cilindro nuevo.
Te lo explicamos antes de empezar y decides con el presupuesto cerrado delante, incluyendo el cilindro de recambio si llega a hacer falta.
Cuando el problema es mecánico
A veces tienes la llave y la puerta no abre. Un bulón atascado, una cerradura con una pieza rota por dentro, un cilindro que gira loco. Aquí la apertura consiste en encontrar qué ha fallado y llegar a ello con el menor daño posible. Una vez abierta, se repara o se sustituye la pieza. Si te pasa con una blindada, mira puerta blindada que no abre.
Antes de abrir, la comprobación
Abrimos una puerta solo cuando comprobamos que quien lo pide tiene derecho a entrar. En una puerta acorazada, que se pone precisamente para proteger lo que hay dentro, este paso es todavía más importante. Cómo acreditarlo te lo contamos cuando te pongas en contacto con nosotros. Es tu tranquilidad: nadie más puede pedirnos abrir tu puerta.
Después de abrir
Si la apertura ha requerido sacrificar el cilindro, montamos uno nuevo en el momento para que la puerta vuelva a cerrar con la misma seguridad. Si la causa era una avería, te explicamos qué ha pasado y lo que hace falta para que no se repita.
También es un buen momento para revisar el estado general. Las puertas acorazadas duran muchos años, pero sus cerraduras sufren si la hoja se ha descolgado con el peso o si el marco ha cedido. En la costa, además, los bulones y el cerradero se resienten con la humedad salina si no se mueven a menudo.
Si al abrir has perdido las llaves, o no sabes quién más las tiene, lo sensato es hacer un cambio de bombín aunque la apertura no lo haya exigido.
Lo que no hacemos
No vendemos ni instalamos puertas acorazadas. Trabajamos sobre las que ya tienes: apertura, cambio de cilindro, reparación de la cerradura y ajustes. Si la cerradura necesita una reparación más allá de la apertura, tienes la información en reparación de cerraduras.
Cómo pedir la apertura
Escríbenos por WhatsApp con una foto de la puerta por fuera y otra de cerca del cilindro. Si no hablas español, escríbenos en tu idioma. Atendemos 24 horas, todos los días, en Torrevieja y la Vega Baja. Te damos un presupuesto cerrado antes de empezar y, si en el sitio el trabajo cambia, te lo decimos antes de seguir. Puedes pagar con tarjeta, Bizum o efectivo.
