San Fulgencio está en la parte norte de la Vega Baja, a unos veinte kilómetros de Torrevieja, y no tiene costa aunque Guardamar queda al lado. Tiene dos núcleos muy diferentes: el pueblo, rodeado de huerta, y a unos cinco kilómetros y medio la urbanización de La Marina, que agrupa varios núcleos como La Marina, El Oasis, Monte Victoria y El Oral. Alrededor de dos de cada tres vecinos son de nacionalidad extranjera, sobre todo británicos y alemanes.
En La Marina: chalés de una planta
La Marina es casi todo casa de urbanización: chalés con parcela, adosados y bungalows, muchos de una sola planta, con verja, jardín y puerta de terraza. Las aperturas que más vemos aquí:
- La puerta principal cerrada de golpe al salir al jardín o a sacar la basura.
- La verja de la parcela cerrada con las llaves dentro de casa.
- La llave partida dentro de un bombín que llevaba tiempo yendo duro.
Si se te ha roto la llave en la cerradura, no intentes sacar el trozo con lo que tengas a mano, que lo empujas más adentro. Tienes qué hacer en llave rota en la cerradura.
Muchos residentes de La Marina se explican mejor en inglés o en alemán. Escríbenos por WhatsApp en tu idioma, mándanos una foto de la puerta y te damos un presupuesto cerrado antes de ir.
La casa vacía que no abre
Hay vecinos de La Marina que pasan semanas o meses en su país. Al volver, la cerradura puede estar agarrotada o, en el peor caso, forzada. Si ves señales de que alguien ha intentado entrar, no toques nada y avisa primero a la Guardia Civil. Después abrimos, cambiamos lo que haga falta y te dejamos la casa cerrando. Lo explicamos en robo en vivienda.
En el pueblo de San Fulgencio
En el casco hay casas de pueblo y pisos de vecinos de toda la vida. Aquí las aperturas suelen venir del desgaste: un bombín que ya no gira fino, una cerradura de hace décadas o una puerta de madera que ha cedido y roza. También abrimos locales y comercios del pueblo.
Antes de abrir
En una urbanización con tantas casas que se quedan solas parte del año, quien pide abrir a veces es un vecino, un amigo o alguien que cuida la casa. Antes de abrir comprobamos que quien lo pide tiene derecho a entrar; cómo se acredita te lo explicamos al llamar. Es lo que protege tu casa cuando eres tú quien está fuera.
Cómo trabajamos
Presupuesto cerrado antes de tocar la puerta. Intentamos abrir sin romper siempre que la puerta y la cerradura lo permiten, y si hay que sacrificar el bombín, te lo decimos antes. Si al llegar el trabajo cambia, te avisamos y no seguimos sin tu conformidad. Pagas con tarjeta, Bizum o efectivo.
Tienes el servicio completo en apertura de puertas y todo lo que hacemos en el municipio en cerrajero en San Fulgencio.