Las vías del cilindro son los canales y nervios que recorren a lo largo la ranura del bombín y que guían la llave al entrar. Son el negativo del perfil de la llave: donde la llave tiene un surco, la ranura tiene un nervio, y al revés. Solo entra la llave que encaja con ellas.
El término no está unificado, y algunos fabricantes también lo usan para los caminos internos por donde trabajan pines o elementos de bloqueo. Si en una ficha técnica no te queda claro a qué se refiere, pregunta.
En la práctica cuentan dos cosas: cuanto más estrechas y quebradas son las vías, menos espacio dejan para manipular el bombín; y si son muy sencillas, casi cualquier llave en blanco comercial entra.
Para hacerte una idea, compara tu llave con una llave plana normal. Si quieres mejorar, mira los bombines de seguridad o el cambio de bombín.