En Torrevieja y en los pueblos de alrededor hay muchísimas oficinas en bajos de edificios: gestorías, inmobiliarias, despachos de abogados, consultas, academias, pequeñas clínicas, oficinas de alquiler vacacional. Casi todas tienen algo en común: una puerta de entrada bien cerrada y, a los lados o detrás, ventanas con persiana enrollable de las de toda la vida.
Esas persianas suelen estar pensadas para la luz y el calor, no para la seguridad.
Cuántas horas pasa solo un local
Echa la cuenta: una oficina abre unas horas por la mañana y unas pocas por la tarde. El resto del día, toda la noche, los sábados por la tarde, los domingos y los festivos está sola. En la costa, además, hay negocios que bajan mucho la actividad fuera de temporada o cierran unas semanas al año.
Durante todas esas horas, lo que protege cada ventana es su persiana bajada. Y lo que hay dentro suele valer: ordenadores, pantallas, equipos de trabajo, documentación de clientes, a veces algo de caja.
Persiana de ventana y cierre metálico no son lo mismo
Conviene separar dos cosas que a menudo se confunden:
- El cierre metálico es la persiana grande de chapa que baja delante del escaparate o de la puerta del local. Tiene sus propias cerraduras y sus propios problemas, y lo tratamos aparte en locales y cierres metálicos.
- La persiana enrollable de ventana es la de lamas, como la de una vivienda, que tapa las ventanas de la oficina, de un baño o de un despacho interior que da a un patio.
El blindaje en T es para esta segunda. Si no tienes claro cuál es la tuya, una foto lo aclara enseguida.
Las ventanas que más preocupan
En un local u oficina los puntos débiles suelen estar en la parte de atrás:
- Ventanas que dan a un patio de manzana o a un callejón de servicio.
- Ventanas de baños o almacenes pequeños que nadie mira desde la calle.
- Ventanas laterales en esquinas con poca luz por la noche.
Son justo las que se pueden intentar abrir con calma sin que pase nadie por delante.
Qué hace el blindaje en una ventana de oficina
Lo mismo que en una casa. Por debajo de la última lama se pega y se atornilla un perfil en T de acero de 4 mm, que por su forma no se dobla ni hacia un lado ni hacia el otro. En los dos extremos de esa lama van pestillos que se encajan en la pared. Con la lama rígida y sujeta por los dos lados, la persiana se vuelve muy dura de abrir desde fuera.
Para un negocio tiene una ventaja práctica: la ventana sigue siendo la misma y la persiana sigue siendo la tuya. No hay que cambiar la fachada ni poner una reja si no quieres.
Si el local es de alquiler
Como los pestillos se encajan en la pared, el blindaje toca algo más que la persiana. Si el local es alquilado, lo sensato es comentarlo antes con el propietario, igual que harías con cualquier otro cambio en las ventanas. Si lo necesitas, te explicamos qué se hace para que puedas contárselo.
Cómo pedirlo para tu negocio
Haz fotos de cada ventana con la persiana bajada, desde fuera, y de los laterales donde la persiana se junta con la pared. Mándalas por WhatsApp y te diremos qué persianas se pueden blindar. El presupuesto es cerrado y te lo damos antes de empezar. Se puede pagar con tarjeta, con Bizum o en efectivo.
Trabajamos las 24 horas, así que si prefieres que no haya clientes mientras trabajamos, lo podemos hablar para hacerlo fuera de tu horario.
Si tu negocio es una oficina, en la página de empresas y oficinas tienes el resto de servicios que hacemos para despachos y oficinas. Y la explicación completa del sistema la tienes en blindaje de persianas.
