Quien vive en un bajo lo sabe: la ventana del dormitorio da a la calle, a un jardín o a un patio, y desde fuera se llega a ella de pie. En Torrevieja, en Orihuela Costa y en buena parte de la Vega Baja este tipo de vivienda es lo más normal del mundo. Bungalows en hilera, bajos con jardín en urbanizaciones con piscina comunitaria, adosados con patio trasero, casas de una sola planta.
Son casas muy agradables para vivir cerca del mar, y tienen un punto débil común: las persianas.
Por qué en un bajo la persiana importa tanto
En un piso alto, la persiana es comodidad. En un bajo, es parte de la seguridad de la casa. Hay varias razones muy concretas:
- Se alcanza sin escalera. No hace falta trepar ni subirse a nada. Basta con estar delante de la ventana.
- Muchas ventanas no se ven. Las que dan al patio trasero, a un lateral entre dos casas o a una zona verde de la urbanización quedan fuera de la vista de los vecinos y de la calle.
- Setos y muros tapan. Lo que da intimidad en el jardín también da intimidad a quien quiere entrar.
- Las zonas comunes son de paso. En muchas urbanizaciones cualquiera puede pasear por los caminos interiores sin llamar la atención.
El verano, con la ventana abierta
Aquí el calor aprieta y la costumbre es la misma en casi todas las casas: de noche se abre la ventana y se baja la persiana para que corra el aire. La ventana queda abierta de par en par y lo único que separa el dormitorio de la calle es la persiana.
Con una persiana normal, eso es poca cosa: la última lama se puede levantar o doblar desde fuera. Con el blindaje en T, la lama de abajo lleva unido por debajo un perfil de acero que no se dobla, y los pestillos de sus dos extremos se encajan en la pared. La ventana puede seguir abierta para que entre el fresco, y la persiana pasa a ser muy dura de abrir desde fuera.
Ausencias cortas también cuentan
No hace falta irse meses fuera. Un fin de semana con la familia, una semana de vacaciones o simplemente una jornada larga de trabajo dejan el bajo solo. En una planta baja, en esas horas, la persiana bajada es la que hace de puerta en cada ventana.
Por dónde empezar en un bajo
Si tienes varias ventanas y quieres ir poco a poco, este suele ser un orden razonable:
- Las ventanas que dan al patio trasero o a un lateral sin vista desde la calle.
- Las de los dormitorios, sobre todo si en verano duermes con la ventana abierta.
- Las que quedan junto a algo donde apoyarse, como un muro bajo o una mesa de jardín.
- El resto de ventanas de la planta baja.
Las ventanas y puertas de terraza con persiana también entran en la conversación: con la foto te decimos qué vemos en cada una.
La persiana no es lo único
En un bajo, la puerta de entrada y la del patio también se alcanzan con facilidad. Si vas a reforzar las persianas, aprovecha para mirar el resto. Un bombín viejo o sin protección es tan mal punto de partida como una persiana sin blindar. Tienes más información sobre los bombines de seguridad y, si quieres hacerte una idea rápida de cómo está tu puerta, puedes hacer nuestro test de seguridad.
Cómo pedirlo
Haz fotos de las persianas que te preocupan, bajadas y vistas desde fuera, y de los laterales donde se juntan con la pared. Mándalas por WhatsApp, en tu idioma si lo prefieres. Te decimos si se pueden blindar y te damos un presupuesto cerrado antes de empezar.
Si quieres ver primero cómo es el sistema por dentro, lo tienes en la página principal de blindaje de persianas. Y si tu bajo es tu vivienda habitual, en la página de viviendas y particulares tienes el resto de cosas que hacemos para casas como la tuya.
