El pitón es el pin inferior de cada cámara del bombín, el que toca directamente la llave. Cada pitón tiene una longitud distinta, que corresponde a la profundidad de uno de los cortes de la llave. Encima lleva su contrapitón y un muelle.
Cuando metes la llave correcta, cada corte levanta su pitón a la altura justa para que la separación con el contrapitón quede en la línea de corte. Así el rotor gira. Si un corte no coincide, el pitón queda alto o bajo y el bombín no gira.
La combinación de longitudes de los pitones es la que hace única la llave. Por eso, cuando se rehace un bombín para que abra con otra llave o se igualan varios cilindros, lo que se cambia son los pitones.
Si tu llave está muy desgastada, puede que ya no levante bien los pitones y empiece a fallar. Antes de que te deje en la calle, revísalo con el cambio de bombín.